El vestido rojo hinchado por el viento, similar a una vela, el cuerpo escultural, los brazos extendidos para guiar a los delfines que tiran del carro en forma de concha sobre el agua, mientras una procesión festiva de tritones, nereidas y cupidos celebra su triunfo.
Pocas obras de arte han suscitado un debate especulativo más acalorado, que las alegorías eróticamente cargadas del pintor y poeta de la corte florentino del siglo XVI: Agnolo di Cosimo di Mariano, más conocido como Bronzino.
Página 60 de 78