La pintura Danaë de Antonio da Correggio, creada alrededor de 1531-1532, es una obra maestra que encarna el virtuosismo del renacimiento italiano y ofrece un fascinante vistazo a la combinación de sensualidad, técnica y simbolismo. Esta pintura es una de las obras más célebres de Correggio y muestra su habilidad en la representación de la luz y el color, así como su destreza en la captura de la figura humana. La obra muestra a Danaë, una figura mitológica, en una pose reclinada sobre un lujoso colchón de cojines y telas. Ella está parcialmente desnuda, con su cuerpo iluminado por una luz dorada que acentúa sus formas y crea un contraste dramático con el fondo oscuro.
En resumen, fue abandonada en algún lugar de Arcadia. Éste podría haber sido el final para nuestra joven heroína, pero el Destino tenía planes muy diferentes para ella.
El mito, que más que mito parece telenovela latinoamericana dice más o menos asi...
Bouguereau pinta una Venus Anadyomene: una diosa del amor y la belleza que emerge de la espuma del mar, cerca de Cythera. El mito evoca la unión de Zeus y Dione. Venus representa el eterno femenino que agrada tanto a los hombres como a los dioses. Con Cabanel, Gervex y Gérôme, Bouguereau se asocia al género del desnudo académico.
El nacimiento de Venus es emblemático de una pintura sensual.
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